
Cuando todos usan IA, ¿puede una marca permitirse no ser creativa?
26 de enero de 2026 Por Alfonso Huerta
¿Dónde queremos posicionar nuestra marca? En un mundo en el que las tendencias empiezan a homogeneizarse, hagamos que nuestra marca destaque y demostremos que somos distintos, para eso usemos la IA como la gran herramienta que es, pero sigamos invirtiendo en la creatividad de los profesionales.
LA CREATIVIDAD EN EL MUNDO DE LA IA
Hoy en día la IA es el centro del debate en casi todos los sectores, ocupa todos los focos y cientos de conjeturas se construyen cada día para explicarnos el futuro que nos espera. En mitad de todas estas teorías lo que sí podemos dar como hechos es que ha marcado un antes y un después en la vida tal cual la conocíamos. La IA como herramienta ha venido para hacernos la vida más fácil, y sin duda supondrá un abaratamiento en determinados procesos y una reducción en los timings de ejecución. Pero ¿realmente debemos poner nuestra marca en sus manos?
Hablemos de Creatividad (si, Creatividad con mayúscula). Para empezar, si buscas definiciones sobre el concepto puedes encontrar más de 100, todas ellas desarrolladas a lo largo del siglo XX por otros tantos psicólogos, antropólogos, creativos, pensadores, etc., en las cuales el concepto que más se repite es el de la “capacidad de generar ideas nuevas”, y es en este punto donde nos tenemos que parar a reflexionar. ¿Dónde queremos posicionar nuestra marca?
Nos encontramos frente a una herramienta capaz de concentrar infinita información para generar respuestas a nuestras necesidades y sabemos ya a ciencia cierta que en base al brief (prompt) que le proporcionemos nos ofrecerá cosas mejores o peores. Pero aquí es donde entra la importancia de la creatividad. Podemos generar un prompt técnico o conceptual muy elaborado, basado muchas veces en lo que la propia IA nos dice que debemos ser como marca, pero no debemos olvidar en ningún momento que la IA funciona a través de algoritmos y que parten en su mayoría del como mínimo cuestionable concepto de que lo más “utilizado” es lo mejor o lo que más gusta a la gente. Este concepto tiene un gran peligro que ya se ha bautizado como “burbuja de información”, por resumirlo un poco, cuanta más gente utiliza la IA dejándose llevar por las opciones más usadas, el círculo de posibilidades se va estrechando y esas opciones cobran más fuerza, haciendo cada vez más difícil el descubrimiento de caminos nuevos y originales que nos hagan destacar como marca sobre las demás.
Retomando la pregunta, ¿dónde queremos que esté posicionada nuestra marca? ¿Cómo queremos que la perciban nuestros clientes o el público en general? Para mí la clave está donde siempre ha estado, seamos distintos, diferenciémonos del resto en lo que podamos, llamemos la atención y destaquemos sobre el mar de competencia en el que vivimos cada día. En un mundo en el que las tendencias empiezan a homogeneizarse, hagamos que nuestra marca destaque y demostremos que somos distintos, para eso usemos la IA como la gran herramienta que es, pero sigamos invirtiendo en la creatividad de los profesionales y confiemos en la visión humana para así mantener en nuestra marca la “capacidad de generar ideas nuevas”


